jueves, 25 de julio de 2013

Primera sesión: Conociéndome.

Sumisa. Yo, sumisa y a punto de tener la primera sesión de mi vida. Desde que tomé la decisión no dejo de sentir ansiedad, nervios, pasión y deseo. Sobre todo deseo. Y ahora, a pesar de la incertidumbre por lo que me esperaba, estaba por desbordar.
Salí del trabajo, y en el viaje mi cuerpo ya vibraba de curiosidad.
Por fin, al llegar, fui muy bien recibida, cenamos y dedicamos un buen rato a charlar acerca de las normas, el consenso, el sexo seguro, y sobre las pautas que tendría nuestro juego. Si bien yo había estado recopilando información e investigando a pedido suyo, mi cuerpo seguía temblando ante la incertidumbre de los que vendría.
-Ahora te vas a duchar y yo te voy a esperar acá.
Esa orden, la primera que recibí en forma directa, generó en mí la misma sensación de la sangre que hierve y recorre así todo el cuerpo, que vengo experimentando desde que decidí entregarme a su voluntad.
Ya no podía pensar más. Había llegado el momento… Me sequé y salí del baño y me dirigí hacia él.
Me pidió que me pare en el medio de la habitación, se acerco a mí y luego de sacar la toalla que me envolvía, comenzó a mirarme, se alejaba y volvía a acercarse. Cuando lo hacía, exploraba mi cuerpo con suaves caricias.. fue bastante difícil no mirarlo fijamente los ojos, porque su mirada me puede...

Los nervios por ser una sumisa perfecta para mi Amo, no me permiten recordar demasiado lo que fue sucediendo después, solo recuerdo que me vendó los ojos, que ató mis muñecas detrás de mi cabeza y siguió explorando mi cuerpo, me paseaba, y giraba….para entonces había perdido noción de en qué lugar me encontraba.
De pronto estaba de rodillas, y El en  mi boca, excitada, llena hasta la garganta al punto de asfixiarme.Necesitaba un respiro, y su generosidad y paciencia me dieron tiempo para reponerme.. como flashes borrosos recuerdo estar recostada y mi amo saciando mi sed con un trozo de hielo, que recorría mi cuerpo y lo llevaba a mi boca cada tanto.
Sin tiempo, sin espacio, solos El y yo. De nueva a tientas con los ojos vendados sentí que ataba mis muñecas a algo que estaba alto, y sentí los primeros golpes suaves. Entiendo y agradezco la paciencia de mi amo, por ser la primera vez que me sometía ante un Amo, ante mi Señor.
Me desata, me lleva hasta la mesa, yo boca abajo.. de ahí en más solo recuerdo todo mi ser temblaba de placer y no podía parar. Su ser dentro mío  mientras sus manos me poseían..el éxtasis fue demasiado, perdí totalmente el control de mi cuerpo y de mis sensaciones.
Segunda parada, ahora calmada, tal vez demasiado… mientras escuchaba su voz no pude evitar mirarlo a los ojos.. segundo error de la noche.
¿Qué había hecho? Rompí en llantos, deseaba ser perfecta para mi señor y sentía mucho haberlo defraudado. Entonces llegaron sus caricias, su contención que me volvieron en sí y al lugar de entrega donde quería estar.
Fue una larga noche, llena de sorpresas y descubrimientos, que solo reafirmaron que confío plenamente y me entrego en cuerpo y alma a mi Señor.
Me costó muchísimo irme de su lado, y no dejo de extrañarlo, de pensar en que soy suya, que lo elegí, y quiero ser suya eternamente!

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